Juli Mesa
Jan Matthews Bernárdez, Madrid 1989
El trabajo de Jan presta atención a las pequeñas cosas, tanto de la vida en general como de la naturaleza en particular: insectos, ramas, restos de seres vivos, vegetales, …
Las obras de Jan combinan pintura con objetos y juegos visuales, trampantojos. Su pintura es minuciosa pero no de un modo realista, sino como si se tratara de una disección. Él trabaja con parsimonia y paciencia, como si manejara un bisturí, pero a la vez también le pide al espectador que ponga atención al mirar, que se detenga un momento necesario para apreciar el detalle.
Los largos paseos de Jan por el bosque alrededor de Ungría, han derivado en una serie de objetos encontrados que luego traspasaba a su cuaderno de campo. El encuentro fortuito con un insecto, con el cuerno de un corzo, con un trozo de cerámica, genera un relato, un verso, o queda registrado en óleo. Pero esa pintura o ese verso no se entienden sin el recorrido previo, sin la búsqueda, sin la magia del instante del encuentro. Así, los paseos forman parte de la obra de Jan tanto como la pieza final, si es que la hay. Y el espectador, si se deja llevar, se convierte no en observante, si no en acompañante.



